Si ambos están de acuerdo y cumplen los requisitos de ley, su divorcio puede resolverse ante notario — sin demandas, sin audiencias y sin meses de espera. Con seriedad, en privado y con el respeto que un momento así merece. Te decimos si tu caso procede en una consulta gratuita y confidencial.
La vía notarial es para casos de mutuo acuerdo que cumplen los requisitos del artículo 110 de la Ley del Notariado de Sinaloa. Si te falta alguno, no te preocupes: en la consulta te decimos la vía correcta para tu caso.
¿No cumples alguno de los requisitos? La consulta sigue siendo gratuita: te orientamos sobre qué hacer y cuál es el mejor camino para tu caso, incluyendo los pasos previos si hay bienes de por medio.
Revisamos tu caso contra los requisitos de ley y te decimos con certeza, desde el inicio, si la vía notarial procede.
Si tu caso requiere pasos previos — como la liquidación de la sociedad conyugal cuando hay bienes —, te decimos exactamente qué hacer y te acompañamos hasta dejar todo listo para el divorcio.
El divorcio queda asentado en escritura pública, redactada de una forma clara.
El notario personalmente les explica los alcances del instrumento y verificamos la identidad de ambos con biométricos — en una sola comparecencia, en sala privada.
Remitimos copia al Registro Civil para la anotación en el acta de matrimonio. Tu estado civil queda actualizado.
Sin audiencias públicas ni expedientes judiciales: tu asunto se resuelve en privado, con discreción absoluta.
El divorcio ante notario evita lo más caro de un divorcio: el litigio. Sin abogados enfrentados durante meses, sin gastos procesales, sin desgaste. Tu cotización llega clara, con IVA incluido, en un par de horas hábiles — y la consulta para revisar si tu caso procede es gratuita.
Una cotización exacta desde el inicio, según los pasos que requiera tu caso. Sin cargos sorpresa.
Sin demandas, audiencias, peritos ni meses de honorarios de litigio. La vía notarial existe precisamente para eso.
Si hubo bienes en sociedad conyugal, la protocolización de su liquidación se cotiza por separado.
Un divorcio contencioso cuesta decenas de miles de pesos y años de conflicto. El de mutuo acuerdo ante notario: una comparecencia.
Divorciarse bien también es proteger el patrimonio: la liquidación de la sociedad conyugal y el reparto de los bienes tienen efectos fiscales y legales que duran años. Por eso cada asunto pasa por dos revisiones.
La adjudicación de bienes entre cónyuges tiene reglas fiscales propias — bien estructurada puede no causar impuestos; mal hecha, sí. Lo calculamos antes de firmar.
Redactamos el instrumento como si fuera a revisarse en juicio: consentimientos completos, reparto claro y cero ambigüedades que mañana se conviertan en pleito.
Nos cuentan su situación — juntos o por separado, en persona o por WhatsApp. Verificamos los requisitos y reciben su cotización en un par de horas hábiles.
Reunimos las actas y constancias; si hay bienes en sociedad conyugal, te orientamos sobre su liquidación previa y nos encargamos de protocolizarla para dejar todo listo.
Cita en sala privada, sin esperas ni filas. El notario personalmente les explica los alcances y consecuencias del instrumento y despeja cualquier duda antes de firmar; confirmamos la identidad de ambos con biométricos.
Remitimos el aviso al Registro Civil para la anotación en el acta de matrimonio y les entregamos su testimonio con respaldo digital. Asunto cerrado, en orden y en privado.
Me atendieron súper bien, explican todo claro y te dan excelente comunicación durante todo el proceso de tu trámite. Da mucha tranquilidad.
Cuéntanos tu situación con total confidencialidad y en unas horas sabes si tu caso procede ante notario, qué documentos faltan y cuánto costará.