Solo necesitas tu identificación oficial — no escrituras, no inventarios, no testigos en la mayoría de los casos. Te asesoramos sobre la mejor forma de proteger tu patrimonio, lo redactamos contigo y firmas en una sola cita. Confidencial, revocable cuando tú quieras, y custodiado en nuestro protocolo.
Analizamos tu situación familiar y patrimonial y te proponemos la estructura que mejor protege tu voluntad — herederos, sustitutos, legados y albacea.
Tu testamento redactado de una forma clara, que tú entiendas al leerlo y que no deje espacio a interpretaciones ni impugnaciones.
El notario personalmente te explica los alcances del instrumento y verificamos tu identidad con biométricos — todo en una sola cita, en sala privada.
Damos el aviso correspondiente al registro de avisos de testamento, para que el día que se necesite, tu testamento aparezca de inmediato.
El original queda resguardado en el protocolo de la notaría: no se pierde, no se altera, no depende de dónde guardes un papel.
Nadie conoce el contenido de tu testamento en vida — ni tus herederos. Tu voluntad es solo tuya.
Menos de lo que crees. Esta es toda la lista.
¿Por qué tan poco? Porque puedes instituir herederos de manera universal: el testamento cubre todo tu patrimonio, presente y futuro, sin necesidad de enlistarlo. Lo que compres o vendas después queda automáticamente comprendido.
Los honorarios de un testamento son accesibles todo el año — mucho menores de lo que la gente imagina — y la consulta para cotizarlo es gratuita. El verdadero costo es no hacerlo: un juicio intestado puede tardar de seis meses a dos años y costar decenas de miles de pesos, además de los conflictos familiares que deja a su paso.
Cotización clara, con IVA incluido y sin gastos sorpresa. Pregunta sin compromiso: es gratis.
Cada septiembre se aplican costos preferentes a nivel nacional para fomentar la cultura del testamento. Si lo has pospuesto, es el mejor momento.
La custodia en el protocolo y el aviso al registro no generan rentas ni anualidades. Haces tu testamento una vez y queda protegido.
Un intestado: meses o años de juicio, decenas de miles de pesos y la familia en conflicto. Un testamento: una cita.
Un testamento mal hecho no protege: se impugna, se malinterpreta o deja cargas fiscales innecesarias a quienes más quieres. Por eso cada testamento que sale de esta notaría pasa por dos revisiones.
Planeamos la transmisión de tu patrimonio en su conjunto: analizamos los efectos fiscales para tus herederos y las herramientas que la ley ofrece para que reciban más y tramiten menos.
Redactamos tu testamento como si fuera a defenderse en juicio: designaciones precisas, sustituciones previstas, cero ambigüedades y cero espacio para impugnaciones.
Nos cuentas tu voluntad y tu situación familiar — en persona, por teléfono o WhatsApp. Te asesoramos sobre la mejor estructura y recibes tu cotización en un par de horas hábiles.
Redactamos tu testamento y lo revisamos contigo palabra por palabra, hasta que diga exactamente lo que tú quieres.
Cita en sala privada, sin esperas ni filas. El notario lee contigo el documento, te explica los alcances y consecuencias y despeja cualquier duda antes de firmar; confirmamos tu identidad con biométricos.
Damos el aviso al registro de avisos de testamento y el original queda resguardado permanentemente en el protocolo de la notaría. Tu familia solo necesitará saber que tu testamento existe — de lo demás nos encargamos nosotros.
Excelente atención, despejaron todas mis dudas al momento de hacer mi testamento, todos en la notaría con un trato muy amable, son un equipo de profesionales.
Cuéntanos tu caso y en unas horas tienes tu cotización y la fecha de tu cita. Una hora de tu tiempo, tranquilidad para los tuyos por décadas.